Testamentos especiales por la condición del otorgante

Autor:Manuel Faus
Cargo del Autor:Notario
RESUMEN

Normas a aplicar cuando el testador es ciego, sordo, sordomudo, no sabe o no puede firmar o no conoce el idioma oficial.

 
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Contenido
  • 1 Modelos
    • 1.1 NORMAS DEL CÓDIGO CIVIL
    • 1.2 La posibilidad de testar el sometido a curatela
    • 1.3 La exactitud y precisión de todo testamento
    • 1.4 Normas en Cataluña
  • 2 Jurisprudencia citada
  • 3 Legislación citada
Modelos NORMAS DEL CÓDIGO CIVIL

A).- TESTAMENTO DEL CIEGO

1.- TESTAMENTO DEL CIEGO QUE SEPA Y PUEDA FIRMAR:

(NORMAL HASTA EL):

OTORGAMIENTO Y AUTORIZACIÓN.

Designados por el testador, que es ciego, comparecen como testigos instrumentales, mayores de edad, de esta vecindad e idóneos, Don * y Doña *.

Le leo este Testamento íntegramente, en alta e inteligible voz y en un solo acto, previa advertencia que les hice de su derecho a leerlo por sí, del que no usa y, enterados todos, lo otorga el testador por ser fiel expresión de su voluntad y lo firma junto con los testigos y conmigo, el Notario.

De todo lo cual, de conocer al testador (o haberle identificado *), de haberse observado la unidad de acto, de que el consentimiento ha sido libremente prestado y que el otorgamiento se adecua a la legalidad y a la voluntad debidamente informada del testador, de las demás formalidades legales y, en lo pertinente, del contenido del presente instrumento público extendido en un total de * folios de papel notarial, el primero con el número * y los demás con los números siguientes en orden correlativo (o anteriores en orden correlativo), yo, el Notario autorizante, DOY FE.

COMENTARIO:

Debido a las circunstancias especiales del otorgante de un testamento notarial, el legislador impone determinadas precauciones, sea en orden a exigir la intervención de testigos, sea en orden a la lectura del mismo.

Hay que advertir que hay diferencias según se trate de testamento o de cualquier otro documento notarial que no sea un testamento. Por ello aprovechamos para comentar ambos supuestos.

Supuesto de otorgante CIEGO QUE SEPA Y PUEDA FIRMAR.-

1.- Instrumento público que no sea testamento:

Otorgante: cuando uno de los comparecientes es ciego debemos aplicar sin más las normas notariales; se refiere al ciego el artículo 193 del Reglamento Notarial a propósito de la lectura del instrumento público, diciendo:

«Si alguno de los otorgantes fuese ciego, será suficiente que preste su conformidad a la lectura hecha por el notario».

Resulta, pues, que en el caso de compareciente ciego y no tratándose de un testamento, no se exigen testigos. Basta que el ciego manifieste su conformidad a la lectura hecha por el notario.

2.- Testamento:

Otorgante: en cuanto a los testamentos en que el ciego sea otorgante, tenemos el artículo 697 del Código Civil, que exige la concurrencia de dos testigos idóneos «cuando el testador, aunque pueda firmarlo, sea ciego o declare que no sabe o no puede leer por si el testamento»; no se exige la lectura por uno de los testigos.

El testamento de ciego sin testigos es nulo porque no cumple las formalidades legales y adolece de una ineficacia intrínseca y radical, no susceptible de convalidación en forma alguna. (SAP Salamanca 2/2018, 17 de Enero de 2018). [j 1]

Advertiremos que el artículo 708 del Código Civil prohíbe a los ciegos otorgar testamento cerrado.

Finalmente, y no afecta al tema que nos ocupa, el artículo 1246 del Código Civil (derogado por la LEC) consideraba inhábiles por incapacidad natural:

«2º.- Los ciegos y sordos, en las cosas cuyo conocimiento depende de la vista y el oído».

Actualmente, el art. 361 de la LEC dice:

«Podrán ser testigos todas las personas, salvo las que se hallen permanentemente privadas de razón o del uso de sus sentidos respecto de hechos sobre los que únicamente quepa tener conocimiento por dichos sentidos».

En materia testamentaria, pues, el Código Civil exige la concurrencia de testigos, aunque el testador pueda firmarlo.

Testigo: al ciego se refería el Código Civil en el art. 681 para disponer que no podía ser testigo en los testamentos; pero la Ley 15/2015, de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria ha suprimido el apartado segundo del art. 891 del CC que establecía la expresada prohibición:

Según dice la SAP Madrid 22 de junio de 2005, [j 2] el concepto de "ceguera" fue recogido por la STS de 12 de abril de 1973 indicando que:

«para la válida aplicación de las formalidades exigidas por el artículo 695 del CC en el otorgamiento del testamento abierto por un ciego, no es necesario que la ceguera sea total o absoluta, sino que basta con que la lesión o defecto visual alcance el grado suficiente, para impedirle la lectura y estampar su firma con la claridad de rasgos que habitualmente caractericen aquélla, a fin de que lo defectuoso de la misma no pueda originar la duda sobre su autenticidad y frente a la afirmación de la sentencia recurrida de que el testador en aquel acto sufría una ceguera total o que en todo caso le impedía la visualidad del texto escriturado y la caligrafía de la firma».

2).- TESTAMENTO DE CIEGO QUE NO SEPA O NO PUEDA FIRMAR:

Designados por el testador, que es ciego y no sabe (o no puede) firmar, comparecen como testigos instrumentales, mayores de edad, de esta vecindad e idóneos, Don * y Doña *.

Le leo este Testamento íntegramente, en alta e inteligible voz y en un solo acto; el testador, bajo mi fe, manifiesta no saber (o no poder) firmar; el testador lo otorga por ser fiel expresión de su voluntad y en su nombre y a su ruego lo firma el primero de los nombrados testigos, quien firma además por sí, junto con el otro testigo y conmigo, el Notario.

De todo lo cual, de conocer al testador (o haberle identificado *), de haber manifestado, bajo mi fe, no saber (o no poder) firmar, de haberse observado la unidad de acto, de que el consentimiento ha sido libremente prestado y el otorgamiento se adecua a la legalidad y a la voluntad debidamente informada del testador, de las demás formalidades legales y, en lo pertinente, del contenido del presente instrumento público extendido en un total de * folios de papel notarial, el primero con el número * y los demás con los números siguientes en orden correlativo (o anteriores en orden correlativo), yo, el Notario autorizante, DOY FE.

COMENTARIO:

El artículo 697 del Código Civil exige la concurrencia de dos testigos idóneos «cuando el testador, aunque pueda firmarlo, sea ciego o declare que no sabe o no puede leer por si el testamento»; no se exige la lectura por uno de los testigos. No haría falta expresar que es ciego, pero me parece preferible para evitar problemas.

Y debe aplicarse el art. 195 del Reglamento Notarial:

«si los otorgantes o alguno de ellos no supiese o no pudiere firmar, lo expresará así el notario y firmará por el que no lo haga la persona que él designe para ello o un testigo, sin necesidad de que escriba en la antefirma que lo hace por sí y como testigo, o por el otorgante u otorgantes que no sepan o no puedan verificarlo, siendo el notario quien cuidará de expresar estos conceptos en el mismo instrumento».

Independientemente de lo...

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